fdg oks

Padre Juan Antonio Sozzi

Soy Misionero de la Consolata, natural de Italia, y llego a la tarea de Administrador del gimnasio después de 25 años de trabajo en distintas misiones de Colombia y Ecuador la mayor parte del tiempo pasados en comunidades indígenas. Los primeros años fueron en la provincia de Chimborazo en el Ecuador con los Kichwas y de ellos aprendí el valor de la palabra y del silencio. Unos años más tarde viví en Toribío (Cauca) con los Nasa y de ellos aprendí el valor de la organización y la resistencia. Los últimos seis años los dediqué a la selva, a los ríos y a los pueblos de la Amazonia que viven un equilibrio precario con ese ambiente tan aparentemente indomable y al mismo tiempo frágil y herido. Pasé la mitad de este tiempo en Puerto Leguízamo, a orillas del río Putumayo, y la otra mitad en Lago Agrio a orillas del río Aguarico (Ecuador). Ahí aprendí el valor y lo sagrado de la vida en todas sus expresiones. Eso es lo más grande que Dios nos regaló, lo único que no se puede comprar y que sólo se puede gastar para cuidar vida.